29 enero, 2012

Ensayo sobre la "Carta a la Tierra"

Es complicado acentuar una posición concreta y objetiva cuando se refiere a temas tan delicados como los que aborda la “Carta a la Tierra”, esto se debe al juego inoportuno que genera la mezcla de una serie de temas sensibles que en su conjunto procrean confrontaciones sólidas de argumentación y modos de operación.

La aprobación urgente y necesaria para cada procedimiento de avance hacia un nuevo mundo con base en los fundamentos presentados en la lectura es indudable, sin embargo en el momento se adjudicar lo necesario al ser humano, que dentro de su vida civilizada se ha caracterizado por denigrar con el paso de los años todo tipo de valores, surgen claras barreras de procedimiento que evidentemente por más anímico y esperanzador que parezca un discurso de tal nivel humanista y ambientalista, no aterriza en las ramas de sólida trascendencia.

Actualmente la humanidad está viviendo una temporada de transición, que marcará definitivamente los pasos en las próximas décadas. Nuestra sociedad se encuentra sumergida en un estatuto bastante borroso y confuso, que bien podría compararse con el “ojo de una tormenta”. Naturalmente, cada situación similar que ha afrontado la civilización, ha culminado con serios colapsos que de una u otra forma han conllevado a la presente realidad en la aldea global.

Es complicado referirse a términos de destrucción, pero definitivamente es una palabra que dentro de la lectura se introduce entre los párrafos. La destrucción para la construcción, no es una falacia argumentativa sino una verdad que demuestra el nivel alcanzado por el sistema internacional, sin embargo todas las consecuencias – tanto positivas como negativas – han sido compilados en un breve sector de intereses.

El punto crítico de la civilización radica en el hecho de que los aprendizajes con el paso de los siglos fueron censurados por unos cuantos, y el interés se evidencia en los aspectos más negativos de las cualidades humanas. Las consecuencias de estos peligrosos procedimientos llevan al método de interpretar las diferentes familias de los problemas que afectan al globo, sin embargo parece existir una red de corrupción del alma que ha funcionado de manera sobrevaluada y aunque existen discursos en pro a la lucha por la fe en el hombre, pareciera que nadie está dispuesto a más que ser un “otro” receptor.

La “Carta a la Tierra” es un escrito inspirador y elocuente, sin embargo posee varias contradicciones – entre ellos, la no discriminación de ideales que en su naturaleza son destructivos. Por ende, por más que alimenta la esperanza y ofrece metas a valorar para proceder al cambio necesario para promover un futuro levemente ameno, se estrella al inoportuno factor que hasta ahora ha sido el límite máximo de aquellos que han intentado marcar la diferencia.

Si bien previamente se defendió el aspecto en que la destrucción ha creado nuestra realidad actual, no se puede desarrollar la idea en sí ya que llevaría al mismo aspecto crítico que ha confrontado a las sociedades. Si bien algo se ha de insertar en la cabeza de cada miembro de la civilización es la necesidad de construir, y no es necesario añadir destellos de un futuro ideal, sino el simple hecho de un futuro como tal – puesto que por más que sea un espacio indefinido, al ritmo que avanza la destrucción, se podría reverenciar a la premeditación de un espacio inexistente.

Entonces se alcanza la cúspide de la pirámide, y como en la mayoría de las órdenes sociales de las diferentes culturas de la aldea global, es necesario comenzar por allí – como una vacuna en el brazo que administra el cuerpo completo, o como el agua a la planta que se alimenta por las raíces – es imposible, incoherente e inadmisible referirse a cambios, metas y consecuencias, sin ofrecer un instrumento o mecanismo que automáticamente garantice el proceder por un período bastante prolongado.

Si algo hemos aprendido los seres humanos es inyectar ideas, pero curiosamente solo para los intereses y la destrucción, sin embargo es seguro que el hombre en masa es manipulable, solo que nos es difícil imaginar que la manipulación no ha de ser siempre negativa, y es que existe la esperanza de infundir en la civilización una semilla para procrear y promover los ideales que urge nuestro planeta y podrían ser la última estrategia para aún poder titular “futuras generaciones” a cuestiones que no se refieran a crisis y fin de la era.

Es necesario que la humanidad incentive la educación de valores en todos los aspectos sociales, es una cuestión objetiva y alimentará la esperanza en todos los niveles. Sin embargo, es necesario que dicha educación se base en los verdaderos valores y necesarios para una interacción constructiva, posteriormente y contando con una sociedad mentalmente establecida y organizada dentro de los ideales, sería relativamente más fácil alcanzar cualquier meta necesaria, una vez existente la semilla de la necesidad de construcción – la misma se dará automáticamente, ya sin necesidad de vigilancia o supervisión, será un implemento que cada ser humano aportará a la civilización.

Para comparar la evidencia, en el Siglo XIV apareció el primer ferrocarril en el continente europeo, basado en líneas que durante siglos habían utilizado en la Grecia Antigua para transportar materiales de peso – empujados por esclavos. El ferrocarril es un excelente ejemplo de lo que la humanidad necesita, y es que el secreto es fácil de comprender. El verdadero valor lo poseen la líneas, puesto que sobre ellas se mueve lo que se requiera; por ende lo que verdaderamente importa no es la velocidad y la capacidad del tren, o la dirección o las cualidades, sino la línea férrea que permite – de una forma u otra – el movimiento y transporte.

Como conclusión es necesario que los humanos tomemos del pasado arduo y doloroso todas las experiencias que nos fortalezcan, crear una base fundamentada en los valores que se convierta en nuestra marca como vía y posteriormente cambiar la dirección del mundo, sin importar el peso que lleve. La esperanza existirá siempre y cuando cada uno de nosotros conozca los desafíos del planeta y luche por crear métodos que finalmente lleven a la flora y la fauna, a los títulos y subtítulos más pesados de la agenda internacional.

Por,
Kaji Gonenashvili Taliashvili.

Bienvenidos

Bienvenidos de nueva mano al presente blog.

A partir del momento será utilizado como un instrumento complementario para los procesos de avance dentro del programa de la maestría de Administración de Proyectos en la Universidad para la Cooperación Internacional.

Agradezco vuestro apoyo, y sobretodo, vuestra participación.

Atentamente,
Kaji Gonenashvili Taliashvili.