15 febrero, 2016

¿Quién es el Patriarca Kirill?

Hace algunos días, el 12 de febrero, la ciudad de La Habana fue anfitriona de la una interesante reunión entre el máximo representante de la Iglesia Católica – el Papa Francisco – y su homónimo de la Iglesia Ortodoxa Rusa – el Patriarca Kirill (Cirilo).

A como es consistente desde el Papa Juan Pablo II, la Iglesia Católica ha estado dispuesto a entablar relaciones formales socio-políticas con las distintas representaciones de las Iglesias Ortodoxas del Este Europeo, entre ellas las principales de Grecia, Serbia, Rusia, Ucrania, Georgia, Rumanía y Bulgaria.

Lejos de indagar en las profundas diferencias que existen tanto en la práctica de la fe como en el formato institucional de ambas religiones, es importante hacer un pequeño análisis de cuál positiva podría ser la aparición de la figura del Patriarca Kirill en este juego de intereses.

Ante todo es importante resaltar que las Iglesias Católica y Ortodoxa se separaron oficialmente en el año 1054 d.C. durante el proceso inscrito en la historia como el Gran Cisma, cuando el papado romano y el patriarca ecuménico de Constantinopla definieron que sus intereses no concordaban en la práctica de la fe.

Sabiendo esto hay que aclarar que la Iglesia Ortodoxa Rusa, a pesar de tener la mayor cantidad de fieles del mundo, no es la principal en la trascendencia histórica, de hecho dicha religión en el pueblo ruso – entre otras cosas – fue heredada de Kiev, Ucrania. La formación de Moscú, como cimiento de la actual Rusia, estuvo fomentada en gran parte por la invasión mogol, y es allí donde el ortodoxismo tomó un serio auge.

Fuente: noticias.entravisión.com

Sabemos que durante la era soviética la Iglesia fue utilizada como una poderosa herramienta para transmitir el mensaje opresor de los intereses del Kremlin totalitario, por ende no debería sorprenderse que Kirill o Cirilo I sea parte de un nuevo juego estratégico dentro de los intereses políticos de un gobierno “fundamentalista”.

La aseveración previa no es generación espontánea, el Patriarca Kirill se ha esmerado en manchar su nombre durante largos años mientras los cuestionamientos le siguen el paso. La prolongada y agresiva persecución que ha dado a miembros de la Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Rusia (Iglesia autónoma) y a la Iglesia Ortodoxa en América, ejerciendo presión política a través de las diferentes embajadas de la Federación Rusa en el nuevo continente, le han dado fama de estratega a lo KGB.

Sobra decir con ello que Kirill es un profundo seguidor de Vladimir Putin, cuestión que convalida con su continuo llamado a condecorar la figura del líder ruso en cada ceremonia celebrada en todas las iglesias del país. Dicho por el mismo Kirill, Putin no es más que “un milagro de Dios” quien ha llegado para llevar el mensaje ruso de la religión al mundo.

Parte de su doctrina religiosa se fundamenta en el militarismo, Kirill ha defendido abiertamente las campañas de guerra promovidas por el Kremlin, entre ellos los efectivos ante Chechenia y Siria fueron categorizados por él mismo como “guerras santas”, aunque no se pronunció de santidades en los conflictos contra Ucrania y Georgia, donde solamente aclaró que los ejércitos rusos “hacían la bondad de Dios”.

Los puntos de enojo de Kirill han sido los derechos humanos, en el polémico caso de Pussy Riot el Patriarca de Moscú demandó públicamente a las integrantes de la banda y todos quienes defendieran los derechos de la comunidad LGBT por estar “haciendo la obra de Satanás”.

Lejos de cualquier polémica, la verdadera debilidad del mencionado radica en la riqueza; informó Moskovskyi Komsomolets años atrás que Kirill – cuando aún Metropolitano – estuvo en el grupo de los encargados de los Asuntos Exteriores del Patriarcado Ruso y abusaron del privilegio de importar productos sin pagar aranceles, hasta convertirse en los mayores suministradores de cigarrillos en todo el país con una fortuna estimada de 2.500 millones de dólares para cada involucrado – entre ellos Kirill.

La polémica financiera le ha perseguido desde entonces; en el 2011 se publicaron fotografías de una hermosa dacha en el Mar Negro con un yate cuyo valor amasa enorme fortuna, al parecer ambos pertenecen al Patriarca, como también los 700.000 dólares americanos que obtuvo tras demandar a una empresa de construcción por dañar su colección de libros en un apartamento – también lujoso – en San Petersburgo.

Es cierto que incurrir en un argumento ad hominem no es adecuado, pero conociendo el historial del Patriarca Kirill es imposible evitar cuestionarse qué interés podría tener para conversar con el Papa Francisco, quien ha llegado a cambiar mucho la visión de la mentalidad católica y a quien, además, ha criticado abiertamente por muchas cosas – entre ellos – su carácter pacifista y el apoyo a los derechos humanos.

También es difícil pensar que esta reunión sea un acercamiento entre católicos y ortodoxos, sería más correcto pensar que sea un acercamiento de una mafia con una persona de alto impacto social en el Occidente.


Muchos han celebrado esta noticia y lo han compartido como un gran hito en la historia de la civilización actual, pero ¿quién es el realmente el Patriarca Kirill? - Como dice el refrán popular: “Caras vemos, corazones no sabemos”… ¡Cuidado! 

No hay comentarios: