09 febrero, 2016

¿Y dónde está el tranvía?

¿Recuerdan la saga norteamericana "¿y dónde está el policía?" dirigida por David Zucker y protagonizada por el comediante Leslie Nielsen? Pensé que las tres películas basadas en la sátira humorística podrían ser una excelente introducción a cualquier tema que incluya términos tales como gobierno, infraestructura y desarrollo en el mismo articulo referente a nuestro país. 

Muchos costarricenses que no han viajado no saben lo que es un tranvía. Es un medio de transporte altamente ingenioso que permite la movilidad de varios vagones por sectores urbanos sin perjudicar a la infraestructura de una manera directa.

A diferencia del ferrocarril, el tranvía no se alimenta de diésel contaminante ni es ruidoso, por ser congeniado para distancias más cortas cuenta con un estatus de comodidad para el uso continuo, es más ligero y ágil en su movilidad y lo más importante: es eléctrico – por ende silencioso y ambientalista.

Otra importante diferencia son los rieles. El ferrocarril cuenta con dos carriles pesados y elevados por donde transita el tren – creado para viajes largos. En cambio los rieles de deslizamiento para un tranvía son muy bajos, por ende pueden colocarse a la misma altura de una carretera o inclusive ser cubiertos por césped.

El tranvía es una enorme herramienta de desarrollo ya que es un medio de transporte que juega con las reglas de una ciudad desarrollada, su movilidad permite alcanzar los lugares más transitados y además su naturaleza le convierte en un tipo de autobús regular en el que debe respetar señales de tránsito como el semáforo – cosa que un tren no puede hacer por la dificultad de freno, entre otros factores.

Tranvía en Münich, Alemania.
Fuente: guidealemania.com

Es sorprendente que en Costa Rica el tema del tranvía sea tan obsoleto, muy pocos representantes políticos siquiera mencionan la posibilidad de incluir esta vital herramienta en los planes de desarrollo de sus ciudades, en especial de la capital que tanto lo requiere ante la infinita cantidad de beneficios que traería para optimizar el deteriorado método de desarrollo implementado en las últimas décadas.

Lo jocoso del caso es que el país ya tuvo un tranvía en su pasado, comenzó a funcionar un 9 de abril de 1899 – correcto, hace más de un siglo; sin embargo el 1 de agosto de 1950 se clausuró ya que – atentos a una razón altamente ridícula – se consideró que ya había agotado su función.

De una u otra forma actualmente los miembros gubernamentales empujan la pésima idea de continuar utilizando un tren como si fuera tranvía, más allá de considerar verdaderos mecanismos de desarrollo en la infraestructura urbana. La capital necesita un tranvía de forma urgente, posterior a ello las líneas se irán trabajando.

Necesitamos concientizar a la comunidad, un país como Costa Rica no puede contar con una capital tan saturada, con un transporte público tan deficiente y una movilización diaria vehicular que incita a un verdadero colapso ambiental y de orden, es indispensable pensar – ante la insistente negativa de fomentar un metro – mínimo en la opción de incluir en los planes un tranvía urbano.

No hay comentarios: